CREAMFIELDS 2026: ASÍ FUERON LOS 20 AÑOS EN DARESBURY
Disclosure debutó, Eric Prydz sustituyó a John Summit y Swedish House Mafia cerró el domingo: cuatro días que cerraron dos décadas de historia en Cheshire.

Del 27 al 30 de agosto de 2026, Daresbury en Cheshire fue durante cuatro días lo que lleva siendo cada agosto desde 2006: el lugar donde la electrónica británica celebra su propio año nuevo. Creamfields cumplió 20 años en su ubicación actual con una edición que no se limitó a conmemorar — intentó superar todo lo anterior. Y en buena medida lo consiguió.
80.000 personas por día. 250 artistas. Cuatro escenarios principales — Arc, Apex, HALO y Steel Yard — funcionando en paralelo durante cuatro noches. Y una programación que combinó debuts históricos, sustituciones de última hora que terminaron siendo aciertos, y momentos que van a seguir en la conversación mucho después de que el barro de Cheshire se haya secado.
El viernes arrancó con la noticia que había marcado la semana previa: John Summit había abandonado el festival para preparar su gira de arenas CTRL ESCAPE. En su lugar, Eric Prydz — confirmado con apenas días de antelación — tomó el escenario Apex en uno de los movimientos de programación más afortunados del fin de semana. Dos horas de Prydz seguidas de FISHER fue, según los propios asistentes y la guía del festival, la secuencia más fuerte de todo el evento.
En el Arc, Disclosure debutó en Creamfields con su show en directo — la primera vez en la historia del festival. Una actuación que los hermanos Howard habían reservado como exclusiva de festivales para el Reino Unido en 2026 y que no decepcionó. En el HALO, Carl Cox ocupó su territorio habitual con la solidez que le define. A las 9:30h de la noche, el conflicto era brutal: Disclosure en Arc, Carl Cox en HALO y 4am Kru en The Forest arrancando al mismo tiempo.
El sábado fue el día más esperado. Calvin Harris encabezó el Arc Stage a las 9:30h con el set que el festival lleva años reservando para su mejor carta. Junto a él en la programación del día: Martin Garrix con su Apex Takeover — un formato que convierte el escenario en una experiencia de producción de un solo artista, no un set estándar — y Underworld en directo en el Steel Yard.
El momento más comentado del sábado llegó del Steel Yard: Amelie Lens presentó AURA — su nuevo show audiovisual — en lo que fue su única actuación en un festival del Reino Unido de 2026. La misma producción que había generado conversación en Tomorrowland unas semanas antes encontró en el Steel Yard de Creamfields el escenario perfecto para su escala.
Armin van Buuren, Alesso, CamelPhat, Dom Dolla y AZYR — el productor de hard techno de Blackpool que protagonizó la portada de Mixmag este verano — completaron una jornada que no dejó demasiado espacio para descansar.
El domingo llegó con una rareza en el calendario de Creamfields: Swedish House Mafia en el Apex a las 3 de la tarde. No el cierre de noche — el inicio de tarde. Una decisión de programación que al principio generó dudas y que sobre el escenario resultó ser un acierto: tres horas de tarde en el interior del Apex con el trío sueco tuvieron una energía que un cierre nocturno convencional difícilmente habría igualado.
La noche del domingo repartió los cierres entre Tiësto en el Steel Yard a las 9:30h y Sonny Fodera en el Arc a la misma hora. Fatboy Slim y Faithless en directo completaron una jornada que cerró dos décadas de historia en Daresbury con todo en su sitio.
Hay festivales que envejecen y hay festivales que maduran. Creamfields pertenece a la segunda categoría. El mismo campo en Cheshire que en 2006 recibió a una generación de oyentes que descubría la electrónica de club sigue siendo, veinte años después, el lugar de referencia de la escena dance británica — ahora con cuatro escenarios que cubren desde el hard techno hasta el big room, pasando por el underground más criterioso.
La edición del 20 aniversario fue lo que tenía que ser: más ambiciosa que ninguna anterior, con debuts históricos (Disclosure), sustituciones afortunadas (Prydz por Summit) y el tipo de cartel que solo puede permitirse un festival con veinte años de credibilidad detrás.



