MARSHMELLO SE QUITA EL CASCO TRAS CASI 10 AÑOS
Chris Comstock aparece por primera vez sin su icónica careta en el videoclip de "Grown Man", cerrando uno de los grandes misterios del EDM.

El movimiento ha sacudido a la comunidad del EDM mundial. Y no tanto porque la identidad fuera un misterio absoluto — llevaba años siendo un secreto a voces — sino porque durante casi una década Marshmello mantuvo el juego con una disciplina casi sobrehumana, convirtiendo el anonimato en parte central de su propuesta artística.
Lo que hizo Marshmello no fue simplemente ponerse una careta para llamar la atención. Fue construir un universo completo alrededor de un personaje que podía existir de forma independiente a la persona que lo habitaba. El casco era la marca, el producto, el activo. Chris Comstock podía ir al supermercado sin que nadie le molestara. Marshmello llenaba festivales de 50.000 personas.
El anonimato en la música electrónica tiene una larga tradición. Daft Punk lo convirtieron en filosofía artística durante 28 años. Deadmau5 lleva décadas con su ratón gigante. Claptone sigue siendo el hombre del pájaro dorado sin nombre. La diferencia con Marshmello era que en su caso el misterio era genuino — nadie sabía con certeza quién era hasta que las pistas se acumularon.
Que ahora haya decidido mostrar su cara en «Grown Man» puede ser muchas cosas: madurez artística, un reset creativo, las ganas de separarse del personaje después de casi una década. O simplemente la sensación de que el secreto ya no tiene sentido cuando todo el mundo sabe la respuesta.
Lo que queda es la música. Y esa, con casco o sin él, sigue siendo de Marshmello.