TINNITUS EN DJS: EL ENEMIGO QUE NADIE VE VENIR
Martin Garrix, Alesso y otros grandes nombres de la electrónica han pagado el precio de años sin protección auditiva. Esto es lo que necesitas saber.

El tinnitus es la percepción de un sonido — zumbido, pitido, silbido — que no tiene fuente externa. No viene del altavoz ni del monitor. Viene del daño acumulado en el oído interno.
Para un DJ que toca tres noches por semana, 50 semanas al año, durante una década, la aritmética es brutal.
La buena noticia es que el daño es prevenible. La mala es que muy pocos profesionales toman las medidas necesarias hasta que ya es demasiado tarde.
La atenuación plana es clave. Un tapón de farmacia reduce más los agudos que los graves, distorsionando la percepción del sonido. Un tapón profesional reduce todas las frecuencias por igual, permitiendo escuchar la música correctamente pero a un nivel seguro. Para un DJ, eso marca la diferencia entre usarlos o no usarlos.
Marcas como Loop, Eargasm o los tapones a medida de ACS o Etymotic son las referencias del sector. El precio de unos tapones a medida oscila entre 100 y 200 euros — una inversión ridícula comparada con el coste de perder la audición.
- Descansos obligatorios. Después de cada set, al menos 30 minutos en un espacio silencioso.
- Monitorización del volumen. Nunca trabajar por encima de 85 dB de media en sesiones largas.
- Posición en la cabina. Orientar el oído derecho hacia los monitores siempre que sea posible.
- Revisiones audiológicas anuales. Como cualquier otro chequeo de salud laboral.
- Tapones en el público. Si vas a un festival como oyente, los tapones de DJ te permiten disfrutar del sonido sin el daño.